EPIGRAFE

Los tiempos presentes nos enfrentan con el gran y comprometido desafío de elaborar un proyecto de país equitativo, justo y plural, una Nación soberana fundada en un pasado glorioso marcado por ansias de libertad, que cobraron materialidad en los trascendentes acontecimientos sucedidos el 25 de Mayo de 1810.
Ese modelo deseable, constituye un horizonte hacia el bicentenario, a construir por la ciudadanía en su conjunto recuperando la historia viva de la república, para poder revisar los caminos trazados y recorridos, la ubicuidad en los tiempos presentes de los que somos protagonistas, y orientar el rumbo a transitar hacia el futuro inmediato.
El bicentenario nos ofrece el espacio propicio para las múltiples manifestaciones federales, que identifican el carácter multicultural de la identidad nacional y su cohesión en la diversidad regional.
A nuestra provincia le cabe la honra de haber sido cuna de la gesta sanmartiniana, los pasos del Padre de la Patria marcaron nuestra tierra con huellas indelebles.
Hoy nos cabe la responsabilidad de sostener la integridad de la herencia libertadora, con un matiz propio a la contemporaneidad, cual es desasirnos de todas las formas de dependencia, que pretendan someternos a intereses que nos separen de esa identidad construida en dos siglos de república.
Engrandecer con la colectiva labor cotidiana de edificación del país, los acontecimientos fundacionales de lo que hoy día es la Argentina.
Ese andamiaje perfectible de convicciones y esfuerzos mutuos, que nos posicionen en un ámbito de dignidad humana y material concebida como bien común irrenunciable.
Desde nuestro modesto puesto de colaboradores en la gestión de gobierno, en una materia tan sensible como la vivienda propia, estamos llamados a una significativa tarea de entrega hacia el prójimo, primero en la generación cierta de la esperanza de un mayor bien estar, segundo en el proporcionamiento de previsibilidad a las espectativas colectivas e individuales, y tercero en la certera concreción del bien aportado, más con todos los valores agregados y multiplicadores que la construcción conlleva.
Somos pues, en nuestra labor de servicios, uno de los muchos hacedores de la realidad presente y futura de grandeza nacional, marcada por la historia de dos siglos de búsqueda de la unidad en la diversidad.